Con cada día que pasa, nuevas maneras de trasmitir información invaden el panorama comunicacional. Obligan al periodista a tener que adaptarse, no quedar atascado en una forma de trabajar que necesite una puesta a punto. La prensa digital obligó a desarrollar al máximo la capacidad de síntesis, las redes sociales a manejar redacción web y fotografía, a la par que conocimientos de emisión en vídeo. Todo ello con un estilo más cercano, lejos del comunicado o dossier, para obligar al lector a consumir información y hacer que dicho proceso sea más ameno.

Esto supone un primer síntoma de la crisis por la que pasa la profesión de periodismo: la “ocialización” de la comunicación. De la mano lleva a otra consecuencia: se ha confundido muchas veces el tratar de hacer más llevadera la materia informativa con la banalidad y el tratar de manera superficial la realidad. El público desconfía de los medios de comunicación por ello.

Coordinador: Carlos Serrano Martín

 


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