La determinación de los tipos de discurso, su análisis y su delimitación resulta ser una de las tareas imprescindibles en pleno siglo XXI tras la irrupción de distintas formas de comunicación que trascienden el ámbito puramente académico, para configurar toda una realidad social emergente cuyos valores se configuran a través de los soportes mediáticos resultados de los avances tecnológicos.
Como resultado de lo anterior nos encontramos con una sociedad de la información que carece de una cultura de la información. De ahí que la tarea más urgente sea la de perseverar en la educación para fortalecer una cultura de la información que nos capacite para afrontar los retos que nos plantea la aproximación a un discurso vertiginoso y cambiante a través del cual discurren los más destacados actores sociales.

Editores: Lucía Ballesteros-Aguayo y Manuel Bermúdez Vázquez

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